Finca de caza Castilla-La Mancha
Arrendamiento
Descripción
Gran finca cinegética de 10.000 hectáreas situada en Castilla-La Mancha, disponible exclusivamente en régimen de arrendamiento.
La propiedad está completamente vallada y presenta una orografía muy variada, con zonas llanas, terrenos ondulados, monte mediterráneo, sierras y áreas de fuertes desniveles. Esta configuración permite desarrollar distintas modalidades de caza en una misma finca.
Cuenta con una elevada presencia de caza mayor, especialmente jabalí, ciervo, cabra hispánica, corzo y muflón. También dispone de zonas con perdiz salvaje, paloma torcaz, tórtola, zorzal, conejo y liebre.
La finca tiene abundantes recursos naturales, con varios cursos de agua que mantienen su caudal durante el verano, extensas zonas de encinar y pastos que proporcionan alimento y refugio a la fauna.
El arrendamiento puede incluir un complejo de alojamiento rural de 5.600 m², equipado con 28 habitaciones, varios salones con chimenea, restaurante, jardines, zona de barbacoa y diferentes espacios de descanso.
Ficha técnica
- Superficie10.000 hectáreas
- Uso principalCinegético y turístico
- AguaVarios ríos con caudal durante todo el año
- TerrenoMonte mediterráneo, sierras y zonas llanas
- EstanciasComplejo rural de 5.600 m² con 28 habitaciones
- CazaCaza mayor y menor
- ValladoCerrada en todo su perímetro
- Otros espaciosRestaurante, jardines, barbacoa y zonas de descanso
Valoración profesional
Esta propiedad está dirigida a un inversor, empresa o gestor cinegético interesado en desarrollar un proyecto de gran escala sin asumir la adquisición de la finca.
Su extensión y diversidad de terrenos permiten organizar monterías, recechos, ojeos de perdiz, caza de conejo y tiradas de aves migratorias dentro del mismo acotado. Las zonas quebradas, los cortaderos y las áreas de monte ofrecen condiciones especialmente favorables para la caza mayor.
La abundancia de agua, pastos, encinas y bellota contribuye al mantenimiento de las poblaciones cinegéticas y permite continuar desarrollando una gestión estable a largo plazo.
La posibilidad de incorporar el complejo rural aporta una infraestructura preparada para recibir a cazadores, acompañantes y personal. Sus habitaciones, salones, restaurante y zonas exteriores permiten organizar estancias prolongadas y grupos numerosos.
El contrato mínimo de 15 años ofrece un periodo adecuado para mantener la gestión actual, realizar mejoras y consolidar un proyecto cinegético y turístico de larga duración.